viernes, 10 de septiembre de 2010
Como dijo aquél genio... esta vida es un sueño.
El mundo se paró un minuto para que yo me diera cuenta de que los milagros existen.
¿Es o no es así? ¿Cuántas veces nos hemos sentido abandonados y en realidad no era así? ¿Cuántas veces hemos sentido que la gente se alejaba y en realidad no teníamos ningún motivo para pensarlo? ¿Cuántas veces... no nos paramos a ser sinceros con nosotros mismos?
Si no hablamos las cosas... si no tenemos a nadie de confianza a nuestro alrededor... no somos NADIE. ¿Qué hace falta para darnos cuenta de lo que de verdad importa? ¿Cuántas chispas deben saltar? ¿Realmente es en los malos momentos cuando se fortalece algo intenso?
No tengo esas respuestas, o eso creo. Igual si las tengo... pero no salen a la luz. Igual necesito pararme a pensar ese minuto que me regalan en el que se para el tiempo para poder ver más allá... para poder sentir todo lo que debería, para poder ser capaz de expresarme sin tener que recurrir a "malos momentos".
Debería poder ser todo mucho más fácil... o no. Sí, creo que las pruebas que nos pone la vida en general son las que nos ayudan a crecer y a madurar, ya sea nosotros mismos o una relación (amistad, familia... amor). Pero esas pruebas... ¿por qué las hacemos complicadas? ¿No sería más fácil que todo estuviera solucionado de antemano? Sí, lo sería... pero no aprenderíamos nada, el refrán de "de los errores se aprende" no existiríá... yo creo que aprendemos de nuestros errores, y son estos los que nos enseñan a vivir.
He cometido muchos errores en mi vida. De algunos me arrepiento, de otros he aprendido... y del más reciente, me ha hecho recapacitar... me ha hecho pensar en cómo era antes, y como soy ahora. El antes...está difuso, está lejano... pero exactamente ¿qué ha cambiado? Ha cambiado que antes no tenía algo para... ¿luchar? no sé cómo decirlo... Antes no había algo que realmente me importara, que realmente mereciera la pena; ahora sí. El error más reciente aparte de devolverme atrás, de obligarme a mirar como era, me ha enseñado que cuando tienes algo en la vida tan valioso, no puedes dejarlo escapar, y menos con comportamientos estúpidos. Al revés, así sí que lo estás alejando... si quieres mantenerlo, también tienes que cambiar tu conducta, aunque sea un poco, pero si lo piensas un poco... si no cambias, no maduras. Es cuando cambias cuando realmente estás dando un paso adelante, cuando estás avanzando en la vida, y cuando te estás formando como persona. ¿Vas a dejar escapar lo que te está enseñando a vivir?
Si a mí me preguntaran ahora mismo...¿eres feliz? Yo respondería un rotundo sí. Porque a mí me han regalado ese valioso minuto, ese minuto en el que se ha parado el tiempo para poder decirme... eres feliz, adelante con todo... eres feliz, y los que te rodean hacen que sea así. Lucha por ellos y sé fuerte, sobre todo... sé fuerte.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

simplemente PRECIOSO gracias por escribir esto
ResponderEliminar¡Muy interesantes tus reflexiones!...Sencillas y a la vez profundas...
ResponderEliminarTe descubrì ayer y me alegro de ello...Te felicito.Un abrazo.Hugo.-
hugocompu@hotmail.com